miércoles, 30 de abril de 2014

Dispositivos ultra privados, ¿son la respuesta al espionaje gubernamental?

Día a día vamos leyendo y dándonos cuenta que nuestra vida a dejado de ser privada, y hoy resulta ser pública para muchos gobiernos del mundo. La proliferación de dispositivos electrónicos que están todo el tiempo emitiendo señales de nuestra ubicación, llega a extremos como el siguiente;

"El 21 de enero un mensaje de texto brilló en los teléfonos en poder de los manifestantes que abarrotaban la Plaza de la Independencia de Kiev. El presidente de Ucrania, Viktor Yanukovich, todavía estaba aferrado al poderEl mensaje - desde el número 111 - decía: "Estimado suscriptor, Usted está registrado como participante en un disturbio de masas". Ampliamente se presume que ha sido enviado desde el aparato de seguridad de Yanukovich a todos los teléfonos en la zona de la protesta."
El mensaje es una clara muestra de cómo los gobiernos pueden utilizar los dispositivos móviles para vigilar donde están sus ciudadanos y, en este caso, intentar amenazarlos.

De la misma manera, todo un mundo de marketing quiere cada vez más que tu vida sea tan pública como a ellos les parezca para poder determinar en todo momento que estás haciendo.

Ante esta situación, poco a poco van apareciendo en el mercado los ahora llamados "Teléfonos inteligentes Ultra Seguros" que encriptan toda comunicación que sale de su equipo.

Si bien estos equipos prometen privacidad al momento de que alguien quiera leer lo que estamos diciendo o hablando, es solo cuestión de tiempo y poder de procesamiento para que esos algoritmos sean expuestos y de esa manera volvemos a tener comunicaciones planas.

Pero en el caso del gobierno de Ukrania, utilizaron el poder del gobierno para identificar - con la ayuda del operador de comunicaciones - cada uno de los equipos que estaban en la zona y enviarles un mensaje.

Personalmente creo que este tipo de equipos no es la respuesta - es un avance - al espionaje del gobierno y de las empresas de Marketing.
 
La respuesta deben ser políticas y leyes que garanticen la privacidad de las acciones de cualquier ciudadano en todo el mundo. Si esperamos que estas políticas y leyes surgan naturalmente de los políticos, no saldremos de está situación de vigilancia constante.

Debemos participar activamente en la defensa de nuestra privacidad y posiblemente lo debamos hacer acercándonos a los organismos de defensa de derechos de los ciudadanos en nuestro país.
 
También podemos recordarle constantemente a nuestros gobernantes - utilizando los medios electrónicos disponibles - que no nos agrada que nos espíen todo el tiempo. Si bien en el caso de Argentina, lograr una respuesta de algún legislador y/o funcionario de gobierno ante esta situación es una tarea casi imposible - la gran mayoría de los legisladores de la provincia de Buenos Aires nunca me contestaron porque seguimos pagando un impuesto en el consumo de electricidad para la provincia de Santa Cruz - es bueno que recuerden todo el tiempo la opinión de las personas que los votan.
 
Si quieres conocer algunos de los dispositivos que están surgiendo, puedes leer la nota de MIT Technology Review


martes, 8 de abril de 2014

8 tendencias digitales

Microsoft Advertising, IPG Mediabrands y The Future Laboratory están detrás de este estudio para el que se contó con más de 8.000 participantes en Europa, Estados Unidos, Rusia, Brasil y China. Plantea las tendencias emergentes que se transformarán en un fenómeno global en un futuro próximo, como la compra de datos al usuario, la preferencia por las redes nicho o el empleo de tecnología multisensorial.

Para alcanzar sus conclusiones, el estudio ha contando con la participación de 8.055 encuestados de la Unión Europea, Estados Unidos, Rusia, Brasil y China. El objetivo era analizar los hábitos y expectativas de consumidores de mercados muy diferentes y su relación con la tecnología con el objetivo de desvelar las tendencias que se están imponiendo y que, previsiblemente, dominarán el futuro.

“Digital Trends” propone analizar el mundo digital desde una nueva perspectiva: internet ha superado la fase de novedad y comienza una relación madura con el consumidor, que le demanda ahora un mayor conocimiento acerca de sus gustos e intereses. En este contexto, con una tecnología está plenamente implantada y un consumidor consciente de sus derechos y necesidades, ocho tendencias comienzan a abrirse paso y serán de vital importancia para que las marcas sigan siendo eficaces:
  • Valórame: El consumidor sabe que todo lo que hace online constituye una información muy valiosa para las marcas y estaría dispuesta a venderla por un precio justo. Así lo afirma, de hecho, el 45%. Un 59% de los consumidores afirma que sería más proclive a comprar productos de aquellas marcas que le premie por su información digital.
  • My Analytics (Sé tu propio coach): Los usuarios están fascinados con la posibilidad de que la tecnología sea su propio coach en múltiples sentidos, y cada vez lo pone más fácil (calorías, ritmo cardíaco, horas de sueño, etc.). Por ello, valoran a aquellas marcas que les ofrecen ideas o herramientas para mejorar en este aspecto. Un 55% de los consumidores prefiere comprar un producto o servicio de una marca que les ofrezca ideas sobre cómo mejorar su vida.
  • Derecho al anonimato: Los consumidores reclaman el control sobre su huella digital. En ese sentido, prefieren comprar en aquellas marcas que les permiten gobernar su privacidad y muestran una conciencia responsable al respecto. El 65% de los encuestados afirma que preferiría comprar productos de una marca que les permita controlar su privacidad.
  • Redes nicho: Los consumidores van cambiando sus preferencias de las grandes redes saturadas de información a otras más pequeñas, localizadas y centradas en sus intereses. Las marcas deben buscar cómo conectar con los clientes a través de sus necesidades específicas, presentes en estas redes. Un 41% de los consumidores utilizan ya redes especializadas, eligiendo estas experiencias antes que otras de tipo generalista. Así, un 53% de los encuestados prefiere interactuar con una marca si conecta de manera genuina con sus intereses y necesidades específicas.
  • Creador de cultura: Los usuarios- y muy especialmente los más jóvenes- ya no se conforman con consumir dispositivos y servicios, también quieren contribuir a crearlos. Las marcas necesitan adoptar una actitud abierta e invitar a los consumidores a colaborar, customizar y experimentar con sus productos. Un 49% esperan que las marcas sean abiertas y les permitan crear un nuevo producto o servicio utilizando las características y el diseño original de la marca.
  • Inteligentemente ON: Ni permanentemente conectados ni totalmente desconectados. La clave es saber cuándo, dónde y cómo comunicar para que nuestro mensaje sea escuchado. Más de la mitad de los consumidores (54%) esperan que las marcas sepan cuál es el momento correcto para dirigirse a ellos.
  • Serendipity, esperando lo inesperado: A medida que su relación con la tecnología evoluciona, los consumidores esperan cada vez más oportunidades para ser sorprendidos gratamente por las tecnologías. El 61% está mucho más dispuesto a comprar productos o servicios de una marca que les proporciona experiencias sorprendentes y gratificantes.
Mejorando la realidad: el mundo online cada vez busca parecerse más al offline e incluso ir más allá, mejorando la percepción de los sentidos del ser humano. Elaborar experiencias multisensoriales tanto en la tienda como online será clave para lograr el máximo engagement. Así, un 61% prefieren comprar productos de una marca que les permite tocar y sentir los productos ya sea en el punto de venta o a través de internet. Ejemplo de ello es IlumiRoom, un proyecto piloto de Microsoft Research: aumenta el área que rodea a la pantalla de televisión- suelo y paredes- que proyecta visualizaciones para mejorar la tradicional experiencia de entretenimiento en el salón. Otro ejemplo son las tiendas que están desarrollando aplicaciones que utilizan la realidad aumentada, permitiendo a sus clientes visualizar versiones 3D del mobiliario en sus hogares.